El Rey está desnudo

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Oct 8

Ese monstruo llamado Unión Europea

"Después de su creación, Skynet comenzó a aprender de forma exponencial. El sistema fue lanzado originalmente el 4 de agosto de 1997. Las decisiones humanas fueron retirados de la defensa estratégica. Skynet se hizo consciente de sí misma a las 2:14am hora del este el 29 de agosto, y los asustados operadores, al darse cuenta de sus capacidades, trataron de desactivarla. Skynet lo percibido como un ataque y llegó a la conclusión de que toda la humanidad intentaba destruirla. Para defenderse, Skynet lanzó los misiles nucleares bajo su mando a Rusia, que respondió con un contraataque nuclear contra los EE.UU. y sus aliados. Como resultado del intercambio nuclear, más de tres mil millones de personas murieron en un evento que llegó a ser conocido como el Día del Juicio Final".

El texto anterior pertenece a la película Terminator. En esta película, una poderosa entidad (Skynet), creada por los humanos para controlar los sistemas de defensa de los EE.UU. se hizo consciente de sí misma y comenzó a atacar a sus creadores con el fin de sobrevivir.

Esta introducción me permite presentar mi teoría sobre la Unión Europea (y su brazo ejecutor, la Comisión Europea), o cómo una entidad creada por las naciones europeas ha cobrado “consciencia de sí misma” y ahora utiliza todo el poder dado por sus creadores para sobrevivir y “destruirlos” (no literalmente hablando, todavía).

En este artículo defino a la Unión Europea como una entidad donde los “contribuyentes europeos pagan con sus impuestos 8.400 millones de € (sólo en 2011, un año de gran crisis) a alrededor de 24,000 personas [burócratas] para que pasen su tiempo en gastar otros 131.600 millones de € “. Y eso, sólo eso, es la Unión Europea.

Comenzó como una gran idea: un área de libre comercio y libre circulación de personas, capitales y bienes. Y muchos de nosotros nos hemos beneficiado de ello, tengo que reconocerlo. El problema vino después, cuando nuestros políticos decidieron crear “otra capa de Gobierno” por encima de nuestras cabezas (como si no tuviéramos ya suficiente con los niveles local, regional y nacional). Fue una decisión política, por lo que no prestó atención a los costos. Tenía que ser capaz de competir a cualquier precio con los EE.UU.. Para la gloria de Francia, debo añadir, con la decisión estúpida y cara de un Parlamento con “dos asientos”, uno en Bruselas y otro en Estrasburgo.

Pero eso fue sólo el comienzo y sus primeros pasos. Hasta el año 2010 la Comisión Europea, el “brazo ejecutor” de la UE estuvo de alguna manera bajo el control del Consejo de Europa (las naciones). Sin embargo tras diciembre de 2009, una vez que el Tratado de Lisboa entró en vigor:

"Es la Comisión la que actualmente posee poderes ejecutivos sobre la Unión Europea. Los poderes gubernamentales de la Comisión son tales, que algunos, como el ex primer ministro belga Guy Verhofstadt, han sugerido el cambio de su nombre por el de "gobierno europeo", calificando de “ridículo” el nombre actual (“comisión”)".

Este fue el momento en que la Comisión Europea comenzó a ser “consciente de sí misma”.

Podréis considerar que estoy exagerando y que soy un demagogo. Bueno, yo uso a menudo la demagogia, pero os voy a dar algunos argumentos que apoyan mis afirmaciones anteriores sin ser tan grosero y maleducado como Nigel Farage.

La Comisión Europea está, literalmente, fuera de control. Se ha convertido en una entidad aislada, cuyo único propósito no es ya el beneficio de los ciudadanos de la Unión (si es que alguna vez lo fue), sino sobrevivir y crecer. Promueve legislación bajo el auspicio de los grupos de presión establecidos en Bruselas (la “ciudad del pecado”, como me gusta llamarla) que va directamente en contra de los intereses de los ciudadanos europeos e incluso del futuro y de la innovación en la Unión. El ejemplo más reciente es el Acuerdo Comercial de Lucha contra la Falsificación - ACTA, pero hay muchos más.

La Comisión Europea gastó el año pasado 2011 la cantidad de 131.600 millones de € en el mantenimiento del Parlamento Europeo, con todos los privilegios para los diputados, en proporcionar un generoso presupuesto para los Partidos Políticos Europeos (PPE, PSE, ALDE, etc), y en estudios, proyectos e iniciativas que están fuera del control de cualquier auditoría de usos y costes. Sí, hay un Tribunal de Cuentas, pero esta entidad sólo comprueba que el gasto es “legal”, no que sea útil o tenga algún beneficio para los ciudadanos. Por lo tanto, muchos de los proyectos no están sujetos a ningún tipo de justificación que apoye su aprobación aparte de para mantener a la Comisión Europea y a sus satélites (ver abajo) con vida.

Por ejemplo, el VII Programa Marco, con más de 50.000m € en 7 años, se ha utilizado como una forma de financiar directamente y a fondo perdido a empresas, institutos y universidades, poniendo en marcha muchos proyectos sin futuro uso o beneficio para los ciudadanos europeos. Muchos de estos proyectos consistieron en sólo “copiar y pegar” trabajos ya realizados. Hay cientos de ejemplos de estúpidos proyectos pagados con el dinero de los contribuyentes europeos, aquí tenéis algunos. He visto gastos realmente estúpidos, pero mi favorito es éste, donde la UE financió un estudio de tres años cuyas conclusiones se utilizaron para prohibir a las compañías de agua embotellada afirmar que “el agua puede prevenir la deshidratación” [1]. Esta historia sobre el logotipo de la UE también es impagable.

Los gastos de la Unión Europea no es ya sólo lo que vemos (o percibimos) de los privilegios del Parlamento Europeo y los eurodiputados. Va mucho más allá. La Comisión Europea ha creado a su alrededor un universo cada vez mayor de organismos satélites, agencias e institutos también pagados por los contribuyentes europeos y cuya única razón de existir para la mayoría de ellos es ser un cómodo exilio para los trabajadores de la Unión Europea. Mientras que estos organismos aumentan, la CE gana más poder, haciendo que aumenten aun más, y así ad nauseam. En este informe del think tank Open Europe, se nos advierte que:

"En este momento hay en la UE 52 quangos [organización no gubernamental cuasi-autónoma], el doble que en 2004. Antes de 1990, sólo había tres. El costo total para los contribuyentes europeos asciende a 2.640M€ (£ 2.17bn), un 3,4% más que respecto al año pasado y un masivo 33,2% en comparación con 2010. Más del 90% de su financiación proviene de países de la UE (el resto de países no miembros de la UE, como Noruega) - con el Reino Unido pagando alrededor de 362M€ (£ 298m) este año, Alemania 490M€ y 386M€ Francia.

Algunos organismos, como la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos ayuda a facilitar el comercio en el mercado único o constituye un fondo de experiencia. Sin embargo, muchas agencias añaden escaso o nulo valor, mientras que duplican el trabajo con el de las instituciones centrales de la UE, así como de las organizaciones de los Estados Miembros y la sociedad civil. Por ejemplo, actualmente hay dos agencias de la UE específicamente dedicadas a los derechos humanos, además de organismos similares de los Estados miembros, el Consejo de Europa, el Tribunal Europeo, un comisario europeo de los “derechos fundamentales” y una serie de organizaciones no gubernamentales.

Otras no tienen ningún impacto político. Por ejemplo, no hay pruebas de que el Comité Económico y Social, con € 129 millones al año, un organismo “asesor” que ha existido desde la década de los 50, haya alterado el resultado de ninguna propuesta de la UE en los últimos años, y sin embargo sigue en pie.

Una evaluación hecha para la Comisión Europea llegó a la conclusión de que el sistema de agencias de la UE también crea un incentivo indirecto pero poderoso para gastar" el dinero de los contribuyentes. Por ejemplo:

  • La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha establecido por un límite financiero máximo de 250.000€ un contrato de cuatro años con el fin de “evaluar la cobertura de la AEMA en medios de comunicación y la eficacia de sus actividades de comunicación en particular”. 
  • La AEMA también gastó 300.000€ en una “mapa vivo” de Europa, creado a partir de 5.000 plantas adheridas a la pared exterior de su sede en Copenhague, con el fin de promover la biodiversidad. La fachada se mantuvo durante unos 5 meses en 2010. En su página web, la AEMA dijo que quería “ilustrar la importancia de los jardines verticales”.
  • Cada reunión de la junta de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) - cuyo mandato se superpone con el de otra agencia de la UE, y cuyo consejo de administración está formado por sólo 15 personas – supone unos gastos de 92.630€ en promedio, pagando 6.175€ por cada miembro.

Open Europe ha identificado al menos diez agencias que no sirven a ningún propósito y deben ser abolidas. La mayoría de las agencias restantes se deben recortar en un 30%, representando un ahorro para los estados miembros de la UE de poco más de 668M€ (£ 566.4m) todos los años, con el consiguiente ahorro para el Reino Unido de 100.4M€ (£ 82.6m), 107.3M€ para Francia y 136M€ para Alemania. En paralelo, todos los organismos deberían tener objetivos de rendimiento fijados y que la financiación dependiera entonces de si estos se cumplen o no.

Y nadie reacciona. Como se puede ver, el punto de inflexión fue el año 2010, tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa.

Puedo contribuir a la información anterior con mi experiencia personal. La semana pasada estuve en Bruselas en una reunión en una de las agencias pertenecientes a la Unión Europea discutiendo un proyecto que la Comisión Europea quiere poner en marcha. La mayoría de los representantes nacionales rechazaron el proyecto (entre ellos Francia y España, y Alemania, con reservas). Señalaron que no había necesidad para ello, al menos ahora. Sin embargo, la Comisión Europea, en una vergonzosa carta desestimó la opinión de las naciones y decidió seguir adelante con el proyecto, que costará en un principio medio millón de €, pero cuya ejecución implica una gran cantidad de viajes y reuniones que aumenten la factura final para los contribuyentes europeos. La razón detrás de esta insistencia estaba clara para todos nosotros: el proyecto debe ser asignado a un Instituto Europeo que ha estado sin actividad apreciable desde el año 2002 (por lo menos), y es urgente darles alguna actividad con el fin para justificar su existencia (esta no era la posición oficial, por supuesto, pero muchos lo comentamos en privado).

Para ver el poder adquirido por la propia Comisión Europea sólo se tiene que ver lo que pasó con el presupuesto de la UE este año 2012. En un año de gran crisis con los presupuestos de casi todas las naciones europeas en reducción y con muchos de los países del sur de Europa en un torbellino fiscal, el presupuesto de la UE aumentó un 3,8%, hasta 147.200M €. Para el año 2013 se espera que crezca de nuevo, hasta 150.900M €. Para las instituciones de la Unión Europea no hay crisis.

Algunas naciones, teniendo en cuenta la actual situación económica en muchos de ellas (empezando por el Reino Unido debido principalmente a su presión interna) han puesto en entredicho el apetito de la Comisión Europea por la consecución de fondos. Como era de esperar la reacción de los burócratas europeos no tardó demasiado en llegar, y ha llegado de la peor forma: chantajeando a las naciones.

Esta semana se ha sabido que la Unión Europea (con un presupuesto anual creciente que desperdicia en las muchas formas vistas antes) se ha quedado sin dinero “precisamente” para el programa Erasmus, y han pedido una modificación en el presupuesto de 2012 de la UE de 10.000m € adicionales, entre otras cosas, para mantener el programa en marcha. La Comisión Europea sabe que mencionando una falta de fondos destinados (en principio) a “educación”, con la situación existente dentro de los países miembros que están siendo acusados de ajustar los presupuestos justo en los servicios básicos para los ciudadanos, la presión será enorme y las naciones cederán y liberarán los fondos adicionales solicitados. La Comisión Europea ha aprendido cómo sobrevivir. Vergonzoso, pero eficaz.

Os podría contar muchas historias más. Os podría decir también cómo se toman las decisiones en muchos de los órganos de la Unión Europea. Uno de los argumentos que la CE o los órganos de la UE podrían utilizar para justificar todo lo anterior es que los “comités directivos o consejos” de muchos de estos organismos contienen representantes de los países miembros “que aprueban cualquier decisión” sobre proyectos, gastos, etc. Lo que no os dicen es que muchas de estas decisiones son “cocinadas” dentro de cada organización internamente y que se les presenta como un acuerdo a los órganos de decisión que sólo aprueban lo que se supone que debe ser ya un acuerdo común, cuando no lo es. Juego sucio se llama.

La historia continúa. La corrupción en Bruselas y de los diputados al Parlamento Europeo es también bien conocido en la ciudad, pero fue puesta en evidencia el año pasado, cuando se demostró la flexibilidad de algunos eurodiputados con los lobbies instalados en Bruselas, que “los compran” literalmente. Y también cómo hacen “check-in” los viernes temprano por la mañana y salen del Parlamento para un largo fin de semana. Y suma y sigue.

Mi opinión es que el monstruo ha crecido demasiado para mí reformado. La UE tiene que ser desmantelada y reducida a lo que fue en sus fases iniciales. Si esta es la parte del iceberg de la UE que alcanzamos a ver, imaginad lo mucho que queda bajo el agua.

Por supuesto, ella tratará de sobrevivir. Es un instinto humano.


[1] Dónde y cómo me enteré de este “proyecto” hizo que la situación fuera realmente kafkiana, pero esto no lo voy a publicar aquí. Si queréis saberlo preguntadme en twitter.