El Rey está desnudo

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Posts tagged with "Crisis"

Feb 1

First two chapters of Perfectopia available ion English

Do you want to read how the world as you know it today ends?

Do you want to read how the new German Government of CDU and SPD leads Germany to its collapse dragging the rest of Europe?

Would you like to see how the inept European politicians and the European Union react and how will they contribute to the collapse of the full continent including Sweden and the UK?

Do you want to know how and why the US scape from this collapse of all the developed world?

And how would the Queen Elizabeth II react in front of a sinking UK?

Then you can not miss the first two chapters of ‪‎Perfectopia‬!

Here in PDF and here in epub.

Los españoles y su esquizofrenia. Hace unas semanas contaba que el principal problema de España son los españoles. Pues bien, cada día que pasa sólo lo confirma.
Hoy hemos descubierto que según la última encuesta de Sigma 2 para El Mundo, casi el 74% de los españoles está a favor de la dación en pago retroactiva. Es decir, a favor de hacer aun más grande el agujero de los bancos y de la inseguridad jurídica. Además esos mismos españoles están en contra del “recate” de los bancos con dinero público (mira, yo también) pero a su vez no querrán que se secuestren o pierdan sus depósitos, fondos o “preferentes” cuando el banco quiebre. Es decir, esquizofrenia. O ignorancia. O ambas.
Por otro lado casi el 70% está a favor de la expropiación temporal de viviendas para ponerlas a disposición de los desahuciados (lo de temporal es como lo de los impuestos temporales, un eufemismo). De nuevo a favor de la inseguridad jurídica, pero en este caso es aun más grave, ya que constituye un flagrante atentado contra la propiedad privada, condición sine qua non de las civilizaciones modernas. Por supuesto no se refieren a su vivienda, sino a la de otros (1). Como cuando piden subir los impuestos, que es siempre a otros. De nuevo, esquizofrenia. O ignorancia. O ambas.
En este tipo de encuestas cada pregunta debería venir acompañada de las tres siguientes:

1. ¿Conoce las consecuencias que su respuesta tiene?2. ¿Está dispuesto a asumirlas?3. ¿Contestaría lo mismo si la respuesta le afectara a usted?

Sería interesante conocer las respuestas.
(1) No es necesario tener una vivienda vacía para aplicar esta idea. Según me contaba mi compañero de clase croata el pasado miércoles  en la Yugoslavia comunista el gobierno te decía cuántos hijos debías tener, y si no tenías el número de hijos que el gobierno te decía, te quitaba tu casa si era “demasiado grande para tus necesidades" y se la entregaba a una familia con el número de hijos que el gobierno había ordenado. Es decir, la idea se puede aplicar a cualquier familia. ¿Estarían entonces también de acuerdo?

Los españoles y su esquizofrenia. Hace unas semanas contaba que el principal problema de España son los españoles. Pues bien, cada día que pasa sólo lo confirma.

Hoy hemos descubierto que según la última encuesta de Sigma 2 para El Mundo, casi el 74% de los españoles está a favor de la dación en pago retroactiva. Es decir, a favor de hacer aun más grande el agujero de los bancos y de la inseguridad jurídica. Además esos mismos españoles están en contra del “recate” de los bancos con dinero público (mira, yo también) pero a su vez no querrán que se secuestren o pierdan sus depósitos, fondos o “preferentes” cuando el banco quiebre. Es decir, esquizofrenia. O ignorancia. O ambas.

Por otro lado casi el 70% está a favor de la expropiación temporal de viviendas para ponerlas a disposición de los desahuciados (lo de temporal es como lo de los impuestos temporales, un eufemismo). De nuevo a favor de la inseguridad jurídica, pero en este caso es aun más grave, ya que constituye un flagrante atentado contra la propiedad privada, condición sine qua non de las civilizaciones modernasPor supuesto no se refieren a su vivienda, sino a la de otros (1). Como cuando piden subir los impuestos, que es siempre a otros. De nuevo, esquizofrenia. O ignorancia. O ambas.

En este tipo de encuestas cada pregunta debería venir acompañada de las tres siguientes:

1. ¿Conoce las consecuencias que su respuesta tiene?
2. ¿Está dispuesto a asumirlas?
3. ¿Contestaría lo mismo si la respuesta le afectara a usted?

Sería interesante conocer las respuestas.


(1) No es necesario tener una vivienda vacía para aplicar esta idea. Según me contaba mi compañero de clase croata el pasado miércoles  en la Yugoslavia comunista el gobierno te decía cuántos hijos debías tener, y si no tenías el número de hijos que el gobierno te decía, te quitaba tu casa si era “demasiado grande para tus necesidades" y se la entregaba a una familia con el número de hijos que el gobierno había ordenado. Es decir, la idea se puede aplicar a cualquier familia. ¿Estarían entonces también de acuerdo?

Si queréis saber por qué estamos en crisis y por qué no vamos a salir nunca de ella ved este debate.

Yo lo vi anoche durante la cena y casi se me atraganta. El del Partido de la Libertad Individual (P-Lib) que participa en el debate es nuestro compañero Óscar Timón y es el único que por lo que se aprecia realmente sabe de lo que está hablando. El resto está en el extremo opuesto del eje vertical del diagrama de Nolan, a saber: uno de Juventudes Comunistas (ay…), otro del PSOE, otra de Juventud sin Futuro (que tras ver el vídeo se entiende muy bien esta denominación) y otra de una organización y que parece ser la única que ha trabajado en algo. Y otro que no se quién es.

Y esto sí que fue Timón contra el mundo (incluido el presentador-moderador). Si veis el vídeo os daréis cuenta de cual es uno de los graves problemas de España: la gente no tiene ni p*ta idea de lo que habla, y cuando se lo intentas explicar, NO TE ESCUCHAN. Repiten machaconamente las mismas consignas, no se salen del estrecho círculo que tienen dibujado en su mente porque para ellos es imposible ver más allá. En varios momentos Óscar intenta explicar el funcionamiento de la banca (comercial o inversión), el dinero o la paridad con el oro para contarles cual es el origen de la crisis y por qué la banca pública no funcionaría jamás. Pues no sólo no le dejan sino que la de “Juventud Sin Futuro” le dice varias veces que baje el nivel del debate (porque básicamente no se entera de lo que le está diciendo, ni tiene ningún interés en aprenderlo).

El de Juventudes Comunistas (tela…) es para echarle de comer aparte: desde que en el primer minuto dice “es que nos prometieron el oro y el moro" ya prácticamente dejé de tomarlo en serio durante el resto del debate. También dijo alguna burrada sobre el BCE y demás sandeces que se oyen ahora mucho entre los indignados fruto de un profundo desconocimiento y una sangrante falta de voluntad por aprender. Pero está haciendo un Máster…

El del PSOE es bueno. Es muy bueno. No sólo sabe hablar sino que además parece que lo que dice tiene sentido. No lo tiene, pero lo parece. Dice las mismas consignas que el de su “izquierda” pero de una forma que hace que hasta suenen bien. Es la misma música que llevamos años oyendo y que nos ha metido en este agujero, la música del flautista de Hamelin que al final acaba conduciendo a todos a ahogarse en el río, tal cual estamos ahora. Es un demagogo supremo. Pero es el tipo de demagogos que triunfan entre las huestes en España.   

El resto pues bueno, una mezcla entre ambos dos. Uno de los momentos estelares es cuando entra la “abertxale” en antena. Si yo fuera vasco habría muerto de vergüenza ajena. 

En definitiva: visualizar el vídeo nos da una muy buena idea de por qué España está en crisis y por qué nunca va a salir de ella. No sólo por los participantes en el debate, sino también por el momento en el que entrevistan a la gente por la calle.Se aprecia perfectamente lo que denuncié en este artículo. Además de la evidente falta de conocimientos básicos y de “números”, existe una total ausencia de sentimiento de responsabilidad, de que cada uno debe ser responsable de sus actos y que si uno quiere algo debe ganárselo (“nos prometieron el oro y el moro" es la mejor frase que refleja por qué estamos como estamos), no esperar a que te lo regalen (o que otros paguen por ello). Cinco de los seis participantes están esperando que los políticos les resuelvan sus problemas, atacan a enemigos invisibles y mientras tanto lo único que hacen es quejarse, llorar y patalear como niños caprichosos a los que su madre no les compra el caramelo que quieren. Porque eso, en definitiva, es gran parte de la juventud española actualmente: niños malcriados.

Por todo ello mi enhorabuena a Óscar por aguantar estoicamente (yo no habría podido). Y considero que es un paso fundamental a realizar. Los liberales debemos salir de una puñetera vez de nuestro autoerigido cascarón de superioridad intelectual, dejar de debatir entre nosotros y darnos la razón y decir lo buenos que somos, y empezar a debatir con los defensores del robo a mano armada vía impuestos, con los que lo quieren todo a cambio de nada y sobre todo, con los niños malcriados protestones en los que se ha convertido la generación ni-ni, para así convencer al gran público. O más bien, para que el gran público se convenza a sí mismo.

Sólo así saldrá España algún día de la crisis. 

 

Oct 9

No te escuchan

Escribo esto mientras disfruto de una cerveza casera finlandesa y de unos filetes de reno en un típico restaurante finlandés excavado en la roca. Estoy solo así que tengo tiempo para reflexionar en el barullo de voces anónimas que se entremezclan en el local, y de las que acierto a escuchar algunas palabras en el lenguaje de Cervantes.

Muchas veces he dicho que “España no tiene solución”, que el problema de España “son los españoles" y que para arreglar los problemas en España habría que "cambiar a los españoles”. Pero en el fondo de mí siempre he creído, aunque haya escrito cosas como que jamás saldremos del túnel, que no era cierto, y que de un modo u otro pronto los españoles se darían cuenta de los errores cometidos y reaccionarían a tiempo antes de dar el paso adelante definitivo hacia el precipicio. 

Pero esa esperanza se va desvaneciendo. Poco a poco, pero sin posibilidad de retorno, de vuelta atrás. Me voy dando cuenta de que los españoles realmente no quieren ser ayudados. Cualquier generalización es injusta, por supuesto, pero en toda generalización existe un ápice de verdad. Y en esta también la hay.

Yo he hecho la prueba, tanto en mi entorno personal con “conocidos” como en Internet  con “desconocidos”. De todos los colores. Y no funciona. No se dejan ayudar. Son un muro. De hormigón reforzado con barras de acero. Excepto con los convencidos, sólo un puñado, el resto no te escucha. No te lee. Te ignora. Ni siquiera considera lo que les dices. Te despachan desde con un “ya estás con tus tonterías" y mirada condescendiente como la de la madre al hijo que acaba de preguntar cualquier absurdez en la mesa, hasta el insulto (o lo que consideran un insulto) que cubre tan amplio repertorio de vocablos que te extraña poder cumplir simultáneamente tantas condiciones contradictorias y opuestas, pasando por la resignación difícilmente ocultada. Va contra sus “creencias de toda la vida”

Y lo más sorprendente es que todo muestra que los equivocados son ellos. Su sistema no funciona. Se desmorona. El sistema en el que han crecido y que “siempre ha sido así” se ha mostrado como un espejismo. Como una farsa. Como un edificio artificial sin cimientos. Como una mentira. Pero siguen agarrados a esa mentira que se ha transformado en el único saliente en la escarpada montaña que les impide precipitarse al vacío. 

Cuando les preguntas “cómo arreglarían ellos la situación” siempre te encuentras con algún exabrupto, con una descarga de ira hacia al hipotético culpable interno o externo de que el sistema se hunda, con ideas chirriantes que no tienen ni pies ni cabeza y no sobreviven un mínimo análisis racional (o matemático). Incluso con algún tibio “mea culpa” seguido rápidamente de un “pero…” que desvía el foco de culpabilidad a un tercero, o cuarto, o quinto… Incluso con unicornios

No se dan cuenta (o no se quieren dar cuenta) de que 2+2=4 diga lo que diga cualquier vendedor de sueños. Que si tienes 5€ en el bolsillo no te puedes comprar nada que valga 6. Y mucho menos quitarle ese € que te falta a alguien por la calle simplemente porque tenga un reloj bonito o un coche chulo (y menos quitarle 2€ más para “otros gastos”). Que no se puede ir de irresponsable por la vida y que aunque la Constitución, el Rey o el mismísimo Dios digan que tienes derecho a una “vivienda digna”, a unos servicios bordados en oro, o a un trabajo con trono de plata, eso no significa que sean otros los que te lo tengan que regalar, dar o proporcionar.

Se lo explicas, les pones números encima de la mesa, les haces ver la crudeza de la realidad, les pones blanco sobre negro y cómo el tener varios millones de intermediarios sólo repercute en su empobrecimiento, que los impuestos son un robo, que les están timando, que endeudarse es un suicidio y que no pagar la deuda lo es más, que les engañan en su cara y ellos aplauden, que los unicornios no existen.

Al mismo tiempo les das soluciones que funcionan, que se han demostrado exitosas por separado cuando implementadas por otros países dónde ahora no hay crisis y se vive mucho mejor, que mejorarían su calidad de vida, nadie se moriría de hambre (o no más que ahora) y sobre todo serían mucho más libres para poder prosperar, que los números salen, que se puede hacer en un día porque la única barrera a vencer es mental (y alguna legal, pero creada por humanos, y se puede cambiar) que no pierden nada por intentarlo porque ya prácticamente lo han perdido todo

Y no te escuchan. Nadie. Los cercanos piensan que eres un pesado y que estás siempre con tus “tonterías políticas”, que pasan de la política porque ellos sólo piensan en clave “Sálvame” o porque simplemente están cansados después de todo un día trabajando y quieren relajarse y no pensar en las miserias de la vida.

Los lejanos porque eres un peligroso demonio con tridente, cola puntiaguda que apesta a azufre, desayunas niños iraquíes y cenas pobres a la noche. 

No te escuchan. No te toman en serio. Ni siquiera se detienen a analizar lo que dices, a darle una pensada, a decir “oye, quizás…”. Prefieren seguir agarrados al saliente del “partido de toda la vida”, de “fulanito es muy apuesto y habla muy bien”, de “eso siempre ha sido así”, de “nos han robado y nos lo tienen que devolver”, de “esto se recupera pronto, sólo hay que esperar y no moverse mucho”, de "para que intentarlo si nada va a cambiar”. Así hasta que los dedos no resistan más y se precipiten al vacío. 

No te cogerán de la mano que les ofreces para salvarse. Es demasiado diferente para intentarlo. Y exige esfuerzo por su parte. 

Hace unos meses tuiteé que sólo hay dos tipos de personas que pueden defender el actual sistema: los que se benefician de él, y los que no saben cómo funciona por dentro. ¿En qué grupo estás tú?

Oct 1

El túnel

Los españoles no ven la luz al final del túnel. Tras cuatro años de crisis y con unas perspectivas económicas, políticas y sociales que sólo empeoran no hay lugar para el optimismo. No he hablado con nadie durante el último año que crea que las cosas vayan a mejorar. Excepto algún fanboy aislado del PP nadie cree que España vaya a salir pronto de la crisis. O que si lo hace nos vayamos a encontrar en un futuro cercano en mejor situación que cuando entramos en ella. La desesperación y el desánimo cunde entre todos mis contactos, amigos y familiares, y a tenor de los acontecimientos de los últimos días está claro que un pesimismo suicida inunda todos los rincones del país.

Y no ven la luz al final del túnel porque no la hay. No, no hay luz al final del túnel. No hay salida. España, con el actual Gobierno, perdón, con la actual clase política, y la mentalidad patria actual, no va a salir de la crisis. Nunca. Esperan años y años en los que España se irá hundiendo aún más en el abismo. Los que puedan de entre los mejores se irán fuera. Las empresas seguirán cerrando. España será expulsada del euro, suspenderá pagos, entrará en bancarrota, se convertirá en un paramo industrial y empresarial donde sólo haya políticos, funcionarios y ponecubatas que servirán a los turistas que sigan viniendo de vacaciones al norte de África.

Los españoles opinan que no hay luz al final del túnel porque  “se la han robado”. Los mercados, los alemanes, los “ricos”, etc. son los nuevos judíos que se han llevado la bombilla que marcaba el final de la crisis, “la salida”. En una espiral de “conspirabilidad”, cualquier ente externo es el responsable de que no haya luz y por lo tanto culpables de que los españoles no puedan salir del túnel. Ellos por supuesto no son en absoluto responsables de los males que les asolan. Nadie se ha aprovechado nunca del sistema. Nadie.

Pero la verdad es que no hay luz al final del túnel porque nunca la ha habido. Durante años los políticos nos han alumbrado con una falsa luz con la que dábamos por ciertas las más flagrantes falsedades. Hemos vivido décadas encerrados en la caverna de Platón, creyendo que las sombras que veíamos eran la “única realidad”. Hemos estado años viviendo en la caverna platónica de la socialdemocracia, del “Estado del bienestar”, la mayor mentira que jamás haya creado el hombre moderno.

El túnel en el que están los españoles no tiene salida. Nunca la ha tenido. Las gráficas de crecimiento de deuda en España dan verdadero pavor. El sistema es insostenible, es impagable, cada año hay que endeudarse más y más y pagar más por ello. Sólo los intereses de la deuda equivalen ya al gasto de todos los Ministerios en 2013. Pero aun así los españoles insisten en seguir adentrándose en él, en el túnel de la deuda, de la socialdemocracia, del falso Estado del Bienestar, cuando dicho túnel sólo conduce al infierno

La buena noticia es que sí existe una salida. No es este túnel sino otro que va en dirección opuesta el que lleva al fin de la crisis, a la prosperidad, al empleo, a la riqueza, a la libertad. Hay que dar media vuelta y abandonar prácticamente todo lo visto, conocido y hecho hasta ahora. El nuevo camino por el túnel que lleva a la salida es difícil de transitar, con muchos más obstáculos, no es nada cómodo, exige mucho más esfuerzo que el anterior, porque este túnel “cuesta arriba” sí que lleva a la salida. 

No obstante si alguien se atreviese a intentar convencerlos de que el túnel actual no lleva más que a la perdición y que deben dar media vuelta al túnel que realmente lleva a la salvación probablemente le ocurriría cómo a aquel que consiguió escapar de la caverna para ver el mundo real y volvió para contarles que estaban viviendo en una ficción: lo matarían.

The economic and political situation in Spain in accordance with the news magazines in Taiwan. Speechless… 

El plan

“Está claro. No hay solución. España no tiene solución. La gente es idiota y tenemos lo que nos merecemos. La única salida es emigrar y dejar que los que no puedan emigrar se pudran en el país tercermundista en el que se va a convertir cuando pase la apisonadora del rescate o la salida del Euro”.

“Nadie va a hacer nada. El Gobierno no va a hacer lo que sería necesario porque no hay voluntad, sería dispararse en el propio pie, poner a sus amigos y familiares en la calle, incluso ellos mismos. Hay mucho mamoneo. No hay nada que hacer. Sólo nos queda que nos rescaten o salirnos del euro”.

“Nada, no hay solución. El Gobierno no va a hacer lo que tiene que hacer, sería tocar los privilegios y prebendas de mucha gente. Y los que no disfrutan de esos privilegios y prebendas protestarán porque aspiran a poder disfrutarlos/las algún día aunque ahora se mueran de hambre. Nadie va a aceptar un cambio en el sistema actual, aunque el sistema sea insostenible”.

[Eso que propones] Es una sarta de gilipolleces varias, mezcladas con una buena dosis de populismo RosaDiecista. Absolutamente evitable”.

“¿Sabes, sabes de lo que me he dado cuenta? Nadie pierde los nervios cuando las cosas van según el plan. Aunque el plan sea horrible. Si mañana le digo a la prensa que, no sé, voy a matar a un violador, o que un camión lleno de soldados va a volar por los aires, nadie pierde los nervios, porque es parte del plan. Pero si digo que un miserable alcalde va a morir, ¡entonces todo el mundo pierde la puñetera cabeza!

El Joker a Harvey Dent en “El Caballero Oscuro” (Christopher Nolan, 2008).

Y el plan está trazado: o rescate, o salida del euro (o ambos, uno detrás de otro). Y no hay más. El plan es horrible, el plan va a sumir a España en la pobreza. Va a arruinar al país. Va a disparar la emigración. Va a hacer retroceder a España 40 años. Pero es el plan. Y aunque el plan sea horrible, nadie se preguntará nada, ni planteará una alternativa, porque es el plan.

Las citas de más arriba son una colección de las respuestas que he ido recibiendo en twitter o he ido leyendo en mi TL a colación de este “mensaje que el Presidente del Gobierno (Rajoy u otro) debería leer ante las cámaras de TV” que escribí y preparé durante el fin de semana, tras el “viernes negro” que vivió económicamente hablando España el pasado viernes 20 de julio. Similares respuestas recibí cuando publiqué este conjunto de 22+2 medidas para sacar al país de la crisis. Los comentarios confirman el plan: rendirse, tirar la toalla.

Ayer el diario El Pais ya animaba abiertamente a “hacer las maletas y buscar oportunidades fuera. Similares mensajes me han ido llegando desde otras fuentes, como el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación, que ya incluye ofertas de trabajo en el extranjero en su boletín; los propios servicios de empleo en España e incluso organismos públicos destinados al fomento del emprendimiento (sea lo que sea eso) que ya animan directamente a emigrar a Silicon Valley. Hay que salir fuera. En España no hay nada que hacer, parecen querer decir. 

Tanto unos como otros ya han tirado la toalla. La izquierda ya lo plantea como el único plan. Aunque negativo no tiene por qué ser tan malo, dicen. Ya sabéis: es el plan. Ellos prefieren que hordas extranjeras violen y secuestren a vuestras mujeres y niños antes que perder sus privilegios, o modificar el modelo que les permite seguir mamando de las ubres de una vaca-estado cada vez más escuálida. El plan es horrible, pero es el plan. 

El Gobierno también ha tirado la toalla. Sigue el plan. El plan que han seguido Grecia, Italia, Portugal, Irlanda… ¿Por qué hacer algo diferente? Es lo que han hecho todos: es el plan. Subir impuestos sin tocar lo público excepto algunos cambios cosméticos o lo que no me toca a mí sino a los ciudadanos. Es el plan. Horrible. Pero es el plan.

Gran parte de la población ya asume también el plan: si esto “siempre ha sido así” (sea “esto” lo que usted prefiera dentro del status quo actual), ¿cómo vamos a replanteárnoslo? Si siempre ha habido subvenciones, ¿cómo nos vamos a plantear que desaparezcan? Si siempre ha habido CCAA, ¿cómo vamos a tocarlas? Si siempre ha habido funcionarios y cargos públicos, ¿cómo vamos a poder vivir sin ellos? Si siempre hemos pagado impuestos elevadísimos, ¿por qué nos vamos a plantear que eso pueda ser injusto? Si siempre hemos recibido una pensión del Estado, o el seguro de desempleo, ¿cómo me voy a plantear que eso cambie? Si siempre la gente se ha comprado casas, ¿por qué voy a ser yo diferente? Si la gente aspira a ser funcionario o en su defecto a tener un trabajo “para toda la vida” que esté lo más blindado posible para que en unos años no me puedan despedir nunca, ¿por qué tengo yo que pensar que eso no es lo mejor? Si los ricos siempre han pagado más impuestos que los pobres, ¿cómo voy a plantearme yo que esto pueda llegar a ser contraproducente? Si siempre se ha votado a los mismos partidos, ¿cómo voy a votar a otros, si nunca van a llegar a nada? Si siempre todo ha estado hiperregulado, con leyes hasta dentro de mi dormitorio y prohibiciones absurdas, ¿cómo vamos a vivir sin ellas? ¿Cómo sabríamos lo que hacer? Si siempre he podido acusar a otro de mi negligencia, ¿por qué voy a querer que eso cambie? Así, ad nauseam. Y protestaré para que se mantenga el plan. Aunque el plan sea horrible. 

Sin embargo también alguna gente se plantea que hay una alternativa diferente al plan. Que a lo mejor hay que cambiar el status quo, porque el status quo “es horrible”. Que es posible que “lo que siempre se ha hecho así” no sea “lo mejor”, sino probablemente “lo peor”. Que haya que romper con muchas cosas y hacer un planteamiento completamente renovado en el que los privilegiados pierdan sus privilegios y todos empiecen a ser responsables de sus decisiones. Que el sistema se puede cambiar de arriba abajo y que además, es lo mejor. 

Esto es lo que yo quería plantear con el “mensaje que el Presidente del Gobierno (Rajoy u otro) debería leer ante las cámaras de TV” (8200 lecturas en el momento de escribir esto). Deciros que hay alternativa. Que no hay que tirar la toalla. Y no sólo lo creo yo. Este artículo de El País también os lo dice. Y este de María Blanco también. Hay alternativas. Hay salida. Para ello sólo hay que “romper con el plan”. Protestar para que el Gobierno “se salga del plan”, no para que lo siga. Decirle al Gobierno desde todos los ámbitos que si ellos “no saben desviarse del horrible plan que tienen trazado” que dejen a otros hacerlo. 

La solución es “salirse del plan, porque el plan es horrible”. 

ACTUALIZACIÓN: Hay más gente que no está dispuesta a que sigamos “el plan”, como Daniel Lacalle o Manuel Marín.

Infography by FAZ to check quickly the debt ratings in Europe

Via @Luis_I_Gomez

The price to pay for having incompetent leaders

It is always dangerous to claim a victory against Angela Merkel. After the last eurozone summit, Mario Monti and Mariano Rajoy emerged triumphalist. The agreement and Italy’s football victory over Germany were “a double satisfaction”, the Italian prime minister crowed. His Spanish counterpart returned to Madrid in celebratory mood, too. Rescue fund cash could now be injected directly into Spanish banks. But he forgot that in the eurozone crisis, there are no victories – only deals.

Four weeks later, Spaniards have discovered the true price of Mr Rajoy’s “victory”: another austerity package and probable losses for small investors who gave money to the banks. Bond yields are near euro-era highs. Miners, firefighters and civil servants have taken to the streets. They blame the government for deceiving them until the truth was too ugly to conceal.

Read it completely in the FT.

Mensaje que Rajoy (o el próximo presidente del Gobierno) debería dirigir a los españoles

Estimados conciudadanos:

España atraviesa uno de los peores momentos de toda su historia reciente. Desde el intento de Golpe de Estado el 23 de febrero de 1981 el país no se había encontrado en una situación tan convulsa. La grave situación económica por la que atraviesa España no sólo está dilapidando años de progreso y desarrollo nacional perjudicando sobre todo a los ciudadanos, sino que a raíz de los acontecimientos de los últimos días corre el riesgo de provocar una fractura social de consecuencias impredecibles. Por ello he decidido dirigirme a la nación de forma urgente para reconducir la situación.

Voy a ser extremadamente claro. Ya no hay tiempo para andar con paños calientes ni medias tintas: España está al borde de la bancarrota. El país se encuentra prácticamente en una situación de quiebra, y en breve podría suspender pagos si no recibe ayuda extranjera de forma urgente. La deuda pública ha alcanzado cotas históricas, situándose en el 72% del PIB, el déficit previsto (que se está revisando cada pocos meses al alza) sólo permite prever un mayor incremento de esta deuda. Sin embargo la financiación del Estado ha alcanzado niveles impagables, con el bono a 10 años superando el 7%. El año que viene el país tendrá que hacer frente al pago de unos intereses por la deuda de casi 40.000 millones de euros, lo que es prácticamente equivalente a la recaudación prevista con el último incremento de impuestos (IVA y actividades profesionales). En un país con un 25% de desempleo, un 52% entre la gente joven, incrementar los impuestos para pagar intereses de deuda que además es cada vez más costosa y con sólo una tendencia creciente es una espiral que no se puede sostener sin conducir el país a la ruina y a su propia destrucción. La situación es insostenible.

[…]

El documento completo, aquí.